• Cuando me haya ido •

© Candidman

Cuando ya me haya ido,
no estés triste,
no llores, solo recuérdame.

Cuando ya me haya ido,
búscame en el horizonte.

Búscame en el tenue ocaso
y me encontrarás en el lucero.

No te canses,
solo búscame.

Piensa en aquel arroyo,
búscame en el agua fresca y siéntela,
sentirás mis labios y mis besos.

No estés triste,
no llores, solo recuérdame.

En la sonrisa de esa niña,
en la suave brisa
que se transforma en vendaval.

Recuérdame en las flores,
en la fuente de agua viva,
en el vuelo de un ave,
en la luz de un candil encendido.

Cierra los ojos
y escucha tu corazón.

Él te abrirá el cofre de los recuerdos,
él me traerá de vuelta a ti
y él te recordará que te amé,
te amo y te amaré.

Cuando me haya ido,
no mueras conmigo,
vive por mí por ti,
hónrame así.

Nunca olvides que estoy contigo,
tomándote de la mano,
aunque sólo la sientas como una brisa.

Cuando me haya ido,
no desesperes, no llores,
búscame en tu corazón
y ahí me encontrarás
solo para ti, eternamente.

Recuerda que la vida es bella
y más cuando sonríes.

La vida es como es,
con sus cosas buenas
y sus cosas malas,
pero todo esta ahí
para aprender y disfrutar.

Sonríe,
por los tiempos lindos
que vivimos juntos Amor.

 

© Candidman
Noviembre 15, 2008.

 

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